jueves, 26 de noviembre de 2015

Teatro de la Paz




El Teatro de la Paz de la ciudad de San Luis Potosí 
es uno de los cuatro teatros principales de México.
 Fue construido durante el porfiriato entre 1889 y 1894
siendo gobernador de San Luis Potosí Carlos Diez Gutiérrez,
y se inauguró el 4 de diciembre de 1894.






El edificio fue construido por el arquitecto José Noriega
con influencias francesas y de estilo neoclásico,
 con su fachada en cantera rosa.
 El interior de este teatro ha sido remodelado dos veces
 entre 1944 y 1949 por el arquitecto Francisco Cossío.


El lugar en donde hoy está el Teatro de la Paz
fue antes parte del convento del Carmen,
 que ocupaba toda la manzana, y del que quedan recuerdos 
en el antiguo Colegio México (hoy Universidad),
 y en el Museo Virreinal, al lado del templo.

Pero después de las leyes de Reforma,
 con las que se obligó al clero a dejar sus bienes al Estado,
 en 1870, el terreno del teatro fue cárcel.






En 1889, siendo gobernador de San Luis Potosí Carlos Diez Gutiérrez,
 se empezó a construir el Teatro de la Paz,
 según el proyecto de estilo neoclásico del ingeniero José Noriega.
 El inmueble, dominando la Plaza del carmen,
 se terminó de construir en 1894. Después,
 a mediados del siglo pasado, sus interiores fueron reconstruidos
 por los arquitectos Ignacio Algara y Francisco Javier Cossío.





Fotografía: Jesús Jiménez Gómez

Fuente: Wikipedia














martes, 24 de noviembre de 2015

Apolo y sus Musas




Para la mitología griega, las Musas representaban a las diosas
 inspiradoras de la música, de las fiestas, de las artes liberales,
 de la propia inspiración; y aunque su número varíe según los autores,
 por lo general se aceptan que son nueve, nacidas de nueve noches
 seguidas de amor entre Zeus y Mnemósine.
 Las musas son por lo tanto nietas de Urano, el Cielo, y Gea, la Tierra.






Las musas se encontraban con frecuencia en el monte Parnaso,
 que estaba consagrado al dios Apolo.
 A los pies de este monte se encontraba la fuente Castalia,
 en la que los artistas se purificaban antes de entrar al templo del dios.
























Clio, Euterpe, Talia, Melponeme, Terpsicore, Erato, Polimnia, Urania y Caliope.

Las musas nunca abandonaron a Apolo.
 De entre ellas dos dieron a luz a Lino y Orfeo.
 El segundo encantaba a todos con su música, así como al padre.
 Podemos citar como ejemplo de la cualidad especial
 de esa música, el hecho de que cuando Apolo se presentaba en el Olimpo,
 la ansiedad por la música se apoderaba de todos.
 Dicen que las musas y Apolo habían enseñado el canto a los hombres.
























La música de Apolo era como si la luz del sol se hubiese transformado en música,
 poniendo orden en toda la naturaleza y el plectro de su lira era el rayo de sol.
 Esa descripción parece reafirmar que las musas son el anima de Apolo
 pues sólo una condición de totalidad podría hacer a Apolo 
expresarse musicalmente de esa manera”.

















Fotografía: Jesús Jiménez Gómez

Fuente: Apologías












viernes, 20 de noviembre de 2015

Artista Visual




Jesús Jiménez Gómez

Artista Visual








Pequeña muestra del trabajo pictórico 
del artista Jesús Jiménez Gómez 
que nos muestra en pocos segundos
algunas de sus obras 
de su amplio repertorio artistico.




Video: Jesús Jiménez Gómez

Canal: Jus Psaykuz









miércoles, 18 de noviembre de 2015

El Hospicio Cabañas




Diseñado por Manuel Tolsá, conocido Arquitecto y Escultor español,
 quien inició su construcción en 1805 hasta exhibir su corte neoclásico
 rematado por una cúpula que semeja la corona española
 que hoy en día podemos apreciar.

Abre sus puertas en 1810 todavía en construcción
 y durante la guerra de independencia, pasó a ser ocupado
 por soldados convirtiéndose en la ciudadela más importante de la ciudad.
 Después de aproximadamente siglo y medio vuelve a su objetivo inicial
 con la llegada de las Hermanas de la Caridad en 1852; sin embargo,
 fue hasta 1983 cuando dejó de prestar servicios como Hospicio,
 convirtiéndose en la sede de la cultura que tomó el nombre de Cabañas
 en homenaje a las obras desarrolladas por el obispo,
 transformándose en el museo y centro de promoción cultural de la ciudad.







En 1937 el muralista mexicano José Clemente Orozco,
 bajo la invitación del gobierno del estado de Jalisco,
 decoró el interior del Instituto con grandes murales
 que ahora forman parte de nuestra riqueza cultural.

En estos murales terminados en 1939, Orozco interpretó
 la vida prehispánica, es decir, el choque cultural entre los indígenas y españoles;
 también plasmó el tema de la fundación de Guadalajara
 hasta llegar a la trágica realidad contemporánea.
 En el centro de la capilla se exhibe su obra más importante llamada
 “El Hombre de Fuego”, una figura humana envuelta en llamas,
 la cual representa los cuatro elementos de la naturaleza
 junto con las cuatro obras que le rodean.
 El Hospicio Cabañas se reconoce por ser la segunda 
manifestación más importante de la arquitectura neoclásica en México.






Fotografía: Jesús Jiménez Gómez

Fuente: Guadalajara Guadalajara.com








lunes, 16 de noviembre de 2015

Barranca Oblatos-Huentitán




La Barranca Oblatos-Huentitán se ha visto envuelta
 en diversos sucesos de gran interés en la historia de Guadalajara.
 Ya, desde tiempos de la conquista, se produjeron combates
 entre los indios de Huentitán y los españoles.
 También fue lugar de batallas durante la revolución y la cristiada.






En el fondo de la Barranca existen dos localidades
 semiabandonadas llamadas: Arcediano y Las Juntas.






Debido a su ubicación geográfica,
 alberga una gran diversidad biológica,
 siendo considerada corredor biogeográfico,
 ya que presenta cuatro tipos de vegetación:
 bosque tropical caducifolio, bosque de galería,
 vegetación rupícula y vegetación secundaria.
 Asimismo, existen en la zona varias especies endémicas de flora y fauna,
 la cual la hace un lugar frecuentado por renombrados investigadores
 tanto nacionales como internacionales.






Por lo antes mencionado, en 1995 se creó el Programa
 "Rescate de la Barranca Oblatos-Huentitán"
 a cargo del municipio de Guadalajara,
 quedando sujeta a los siguientes usos:
 ecoturismo, deporte, educación ambiental y desarrollo comunitario.






Fue declarada Area Natural Protegida, el 5 de junio de 1997,
 bajo la categoría de Zona Sujeta a Conservación Ecológica,
 en su porción correspondiente al municipio de Guadalajara.






Por otra parte, los visitantes a la barranca de Oblatos-Huentitán
 estimados en 5000 personas semanales,
 bajan y suben ésta con la finalidad de incrementar su condición física;
 así como realizar un día de campo en las orillas de los Ríos Santiago
 y Verde localizados en el fondo del cañón.






Un atractivo más son las ruinas de la hacienda “La Casa Colorada”
 y el puente colgante “El Arcediano” que data de 1893 y fue entrada a Guadalajara.






Fotografía: Jesús Jiménez Gómez

Fuente: La Barranca













jueves, 12 de noviembre de 2015

Fuegos Artificiales




Los fuegos artificiales tienen su origen en China,
 en la región llamada Liu Yang. Allí un hombre llamado Li Tang
 desarrolló las primeras fórmulas, de allí se sabe es la primera mezcla
 explosiva llamada polvo negro, que fue procesada
 artesanalmente a partir de la dinastía Tang (s.VII-X).

En un principio, la utilización de la pirotecnia estaba limitada
 a las ceremonias religiosas, en las que se la usaba
 para espantar a los malos espíritus.
 En el siglo XI con la dinastía Song comienza a popularizarse,
 pero por siglos se seguirá fabricando de manera artesanal.
 La leyenda dice que un cocinero de la antigua China halló una mezcla de 
sulfuro, salitre y carbón de leña, mezcla de por sí, más que inflamable
 y posible de estallar en un espacio pequeño.
 Su primer fin tuvo que ver con celebrar la prosperidad y la paz
 y espantar espíritus malignos. Los chinos,
 una vez que descubrieron las propiedades de ese polvo negro,
 siguieron investigando para perfeccionarla.
 A partir de obtener una fórmula mejorada,
 encontraron que podía ser utilizada
 fácilmente como combustible para los
cohetes que usaban para sus festividades.






Los primeros cohetes que fueron pirotecnia, estaban construidos en madera,
 tallados a mano, artesanales, con la dimensión imaginaria de un dragón,
 esto ya es en el Siglo VI. Por esta misma época,
 comenzaron a propulsar sus flechas en las avanzadas de batalla
 con este polvo negro. Así, impulsaron el ataque contra los mongoles, por ejemplo. 





Fue el principio de movimiento de estos cohetes a propulsión
 lo que dio origen a la pirotecnia.
 A partir de distintas expediciones que llegaron a la China,
 se expandió el conocimiento de este polvo negro combustivo.
 Así partió del lejano Oriente y llegó al Medio Oriente
 y se hizo conocida en Arabia. Estamos hablando de las inmediaciones del siglo XI






Los mongoles se adjudican el uso de la pólvora china,
 ya por los alrededores del 1200.
 En 1258 existe un primer registro escrito en Europa del uso de pirotecnia.
 Pero hasta el siglo XIX una característica esencial faltó en la pirotecnia:
 el color. La pirotecnia comenzó a utilizar entonces una combinación
 de clorato de potasio y de varias sales metálicas
 que propugnaban una fusión en colores brillantes. 






Las sales de estos metales en sus reacciones químicas y físicas
 producen diversos colores, a saber:
 el estroncio al quemarlo reacciona y sufre una transformación
 que visualmente da el color rojo.
 Así por otra parte, el cobre transforma en azul,
 el vario brilla intensamente en color verde,
 y el sodio, estalla en amarillo.
 El magnesio, el aluminio y el titanio se descubrió que originaban
 el color blanco o bien, el destello o flash que produce el estallido.


















FotografíaJesús Jiménez Gómez

Fuente: Maquinaria pro