jueves, 14 de enero de 2016

La Bicileta




La bicicleta, coloquialmente llamada bici,
 es un vehículo de transporte personal de propulsión humana,
 es decir por el propio viajero. Sus componentes básicos son dos ruedas,
 generalmente de igual diámetro y dispuestas en línea,
 un sistema de transmisión a pedales, un cuadro que le da la estructura
 e integra los componentes, un manillar para controlar la dirección
 y un sillín para sentarse. El desplazamiento se obtiene al girar
 con las piernas la caja de los pedales que a través de una cadena
 hace girar un piñón que a su vez hace girar la rueda trasera sobre el pavimento.
 El diseño y configuración básicos de la bicicleta han cambiado poco desde el primer modelo de transmisión de cadena desarrollado alrededor de 1885.






La paternidad de la bicicleta se le atribuye al barón Karl Drais,
 un inventor alemán que nació el 1785.
 Su rudimentario artefacto, creado alrededor de 1817,
 se impulsaba apoyando los pies alternativamente sobre el suelo.
 En la actualidad hay alrededor de 800 millones de bicicletas en el mundo
 (la mayor parte de ellas en China),
 utilizadas tanto como medio de transporte como vehículo de ocio.

Es un medio de transporte sano, ecológico, sostenible y económico,
 válido para trasladarse tanto por ciudad como por zonas rurales.
 Su uso está generalizado en la mayor parte de Europa,
 llegando a ser, en países como Suiza, Alemania, Países Bajos, Bélgica,
 algunas zonas de Polonia y los países escandinavos,
 uno de los principales medios de transporteEn Asia,
 especialmente en China y la India, es el principal medio de transporte.

Las bicicletas fueron muy populares en la década de 1890,
 y más tarde en la de 1950 y 1970. Actualmente está experimentando
 un nuevo auge creciendo considerablemente su uso en todo el mundo
 debido al alto precio del combustible,
 pues el uso de la bicicleta es muy ecológica, y económica.






Fotografía: Jesús Jiménez Gómez

Fuente: Wikipedia










viernes, 8 de enero de 2016

Acrididae




Los acrídidos (Acrididae), conocidos popularmente como langostas,
 saltamontes o chapulines, son una familia de insectos
 ortópteros caracterizados por su gran facilidad para migrar de un sitio a otro
 y, en determinadas circunstancias, reproducirse muy rápidamente
 llegando a formar devastadoras plagas capaces de acabar
 con la vegetación de grandes extensiones de terreno.






Generalmente no vuelan mucho a pesar de que disponen de alas.
 Sólo cuando se juntan grandes grupos de individuos de la misma especie
 liberan las feromonas apropiadas para activar la conducta migratoria
 y un crecimiento mayor de las alas y de esa manera poder dispersarse
 por otros territorios, evitando la competencia intraespecífica por el alimento.

Poseen largas patas posteriores para saltar y un aparato bucal
 para masticar y comer hojas. Su actividad es principalmente nocturna
 y utilizan sus antenas y ojos para explorar el terreno.

Por lo general, las langostas producen solo una generación nueva por año.
 Después del apareamiento, la hembra pone pequeños grupos de huevos
 en el suelo o entre la vegetación. Algunas especies producen una espuma
 especial para proteger sus huevos. Cuando éstos eclosionan,
 las ninfas tienen el aspecto de insectos adultos en miniatura.
 Mudan la cutícula entre 5 y 15 veces antes de alcanzar la madurez.







Fotografía: Jesús Jiménez Gómez

Fuente: Wikipedia










lunes, 4 de enero de 2016

Gaviotas




Los láridos (Laridae) son una familia de aves del orden
 Charadriiformes conocidas vulgarmente como gaviotas.
 Están estrechamente relacionadas con los charranes
 de la familia Sternidae, y más lejanamente con las aves zancudas.
 La mayoría de las gaviotas pertenece al género Larus.

Son en general aves grandes, en su mayoría de plumaje gris,
 blanco o negro, a menudo con señales negras en la cabeza o las alas.
 Tienen picos robustos, bastante largos. Las especies varían en tamaño desde
 la gaviota enana de 120 g y 29 cm, a el gavión atlántico de 1.75 kg y 76 cm.






Las gaviotas son especies típicamente costeras marinas
 o costeras de lagos y lagunas interiores, y vuelan grandes distancias.
 Las especies de mayor tamaño tardan hasta cuatro años
 en lograr el plumaje adulto pleno, si bien a los dos años
 la mayoría de las especies de gaviotas pequeñas tienen plumaje adulto.
 Es típico verlas volar alrededor de los barcos pesqueros a la espera de alimento.

Son aves inteligentes, poseyendo complejos métodos de comunicación
 y una estructura social muy desarrollada.
 Ciertas especies, como la Larus argentatus,
 exhiben conductas complejas.
La hibridación entre las especies de gaviota es bastante frecuente,
 aunque dependen de las especies involucradas.






Las gaviotas se alimentan de todo aquello mínimamente comestible:
 todo tipo de animales marinos, vegetales, insectos, carroña,
 pájaros pequeños (a los que ataca en vuelo),
 huevos de pájaros (tanto de otras especies como de la suya propia),
 pollos, ratas, etc. Si sus presas aún están vivas suelen agarrarlas
 con el pico y dejarlas caer desde lo alto hasta que mueren o se abren.

A menudo es posible ver a las gaviotas en poblaciones del interior,
 lejanas a la costa, adonde llegan siguiendo el curso de los ríos.
 Su variada alimentación ha desplazado las poblaciones costeras
 hasta zonas en donde jamás se habían visto antes.
 Estos nuevos inquilinos alteran e incluso erradican las poblaciones
 locales de pájaros, que rara vez son competencia con un ave de esta voracidad.







Anidan en colonias densamente comprimidas, depositan dos o tres
 huevos moteados en un nido compuesto de vegetación.
 Los polluelos son precoces, nacidos con una pelusa moteada
 y con movilidad después de la salida del cascarón.







FotografíaJesús Jiménez Gómez

Fuente: Wikipedia







viernes, 18 de diciembre de 2015

Irreversible


Bajo la dirección de Jesús Jiménez Gómez

IRREVERSIBLE

El Tiempo lo destruye todo






Las cosas destinadas a pasar nada ni nadie las puede cambiar





Dirección: Jesús Jiménez Gómez

Actuación: Edgar Omar Jiménez Hurtado
                   y  El Bague

Canal: TostyChoys













miércoles, 16 de diciembre de 2015

Juan Diego y La Guadalupana




Según la tradición católica, el santo Juan Diego Cuauhtlatoatzin
 nació en 1474 en Cuautitlán, entonces reino de Texcoco,
 perteneciente a la etnia de los chichimecas.
 Su nombre era Cuauhtlatoatzin, que en su lengua materna significaba
 ‘águila que habla’, o ‘el que habla con un águila’.

Ya adulto y padre de familia, atraído por la doctrina de los padres franciscanos
 ―llegados a México en 1524―, recibió el bautismo,
 donde recibió el nombre de Juan Diego, y su esposa se llamó María Lucía.
 Se celebró también el matrimonio cristiano. Su esposa falleció en 1529.

El Nican Mopohua narra que el sábado 9 de diciembre de 1531,
 mientras se dirigía a pie a Tlatelolco, en un lugar denominado Tepeyac,
 tuvo lugar la primera aparición de la Virgen María,
 que se le presentó como «la perfecta siempre virgen santa María,
 madre del Dios verdadero».
 La Virgen le encargó que en su nombre pidiese al obispo capitalino
 ―el franciscano Juan de Zumárraga― 
la construcción de una iglesia en el lugar de la aparición.
 Como el obispo no aceptó la idea, Cuauhtlatoatzin volvió a ver a la Virgen
 ese mismo día y ella le pidió que insistiese.






El día lunes 11 Cuauhtlatoatzin no fue al Tepeyac
 porque halló a su tío Juan Bernardino enfermo,
 su tío le pidió a Juan Diego que al día siguiente fuera a Tlaltelolco
 en busca de un confesor, pues estaba seguro de que iba a morir.
 Juan Diego obedeció y salió muy de mañana
 el día martes 12 de diciembre de 1531,
 pero recordando que la Virgen lo tenía citado
 y temeroso de que lo entretuviera y no lo dejara ir en busca del confesor,
 quiso evitar su encuentro y así, en vez de seguir,
 derecho su camino, subió por entre el Tepeyac
 y el cerro al que estaba unido pensando rodear el Tepeyac
 por la ladera que mira al oriente hasta llegar a donde ahora 
queda el frente de la Basílica y tomar ahí el camino de Tlaltelolco.
 En su camino la virgen le salió al encuentro
 y le explicó la situación de su tío.

La Virgen entonces le dijo que subiera a la cumbre del cerrito
 donde solía verlo y que cortara las flores que allí encontraría,
 invitándole a subir hasta la cima de la colina de Tepeyac
 para recoger flores y traérselas a ella.
 No obstante la fría estación invernal y la aridez del lugar,
 Cuauhtlatoatzin encontró unas rosas de Castilla no nativas de México.
 Una vez recogidas las colocó en su «tilma» y se las llevó a la Virgen,
 que le mandó presentarlas al obispo como prueba de veracidad.
 Una vez ante el obispo el santo abrió su «tilma»
 y dejó caer las flores mientras que en el tejido apareció,
 inexplicablemente impresa, la imagen de la Virgen de Guadalupe, 
que desde aquel momento se convirtió en el corazón espiritual de la 
Iglesia en México.





Fotografía: Jesús Jiménez Gómez

Fuente: Wikipedia 










jueves, 10 de diciembre de 2015

El Callejón del Beso




Todo viajero que viene a esta ciudad
 pregunta por el Callejón del Beso,
 lugar al que se atribuye varias leyendas.






Se cuenta que doña Carmen era hija única de un hombre intransigente
 y violento pero como suele suceder,
 siempre triunfa el amor por infortunado que éste sea.

Doña Carmen era cortejada por su galán,
 don Luis, en un templo cercano al hogar de la doncella,
 primero ofreciendo de su mano a la de ella el agua bendita.
 Al ser descubierta sobrevinieron el encierro,
 la amenaza de enviarla a un convento, y lo peor de todo,
 casarla en España con un viejo y rico noble, con lo que, además,
 acrecentaría el padre su mermada hacienda.

Una ventana de la casa de doña Carmen daba hacia un angosto callejón,
 tan estrecho que era posible, asomado a la ventana,
 tocar con la mano la pared de enfrente. 






Si lograban entrar a la casa frontera,
 podría hablar con su amada y, entre los dos,
 encontrar una solución a su problema.
Hay que imaginar cuál fue la sorpresa de doña Carmen cuando,
 asomada a su balcón, se encontró a tan corta distancia
 con el hombre de sus sueños
Unos cuantos instantes habían transcurrido
 de aquel inenarrable coloquio amoroso,
 pues, cuando más abstraídos se hallaban los dos amantes,
 del fondo de la pieza se escucharon frases violentas.
 Era el padre de doña Carmen increpando a Brígida,
 quien se juzgaba a la misma vida por impedir que su amo
 entrara a la alcoba de su señora






El padre arrojó a la protectora de doña Carmen,
 como era natural, y con una daga en la mano,
 de un solo golpe la clavo en el pecho de su hija.
Don Luis enmudeció de espanto
 la mano de doña Carmen seguía entre las suyas,
 pero cada vez más fría.Ante lo inevitable,
 don Luis dejó un tierno beso sobre aquella mano
 tersa y pálida, ya sin vida.





FotografíaJesús Jiménez Gómez

Fuente: Guanajuato