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viernes, 8 de marzo de 2019

El Cerro del Tepeyac





Tepeyac es un cerro ubicado al norte de la ciudad de México,
 perteneciente a la cadena montañosa que conforma la
Sierra de Guadalupe, que delimita al norte al Valle de México.


Durante la época prehispánica, en el Tepeyacac se ubicaba
un pequeño adoratorio a Tonantzin, y una pequeña aldea
 que estaban conectadas a la Ciudad de México-Tenochtitlán,
por medio de una calzada que cruzaba el Lago de Texcoco
(actual Calzada de los Misterios y entraba a la isla
principal por la zona de Tlatelolco).







El Tepeyac es célebre por haber sido, de acuerdo con la fe católica,
el sitio donde la Virgen de Guadalupe presuntamente
se habría aparecido al nativo Juan Diego Cuauhtlatoatzin.
Actualmente a los pies del cerro se encuentran
la Basílica de Guadalupe y el complejo monumental
del santuario que le fue dedicado, que cada año recibe
a millones de peregrinos, especialmente el día 12 de diciembre.






Fotografía: Jesùs Jimènez Gòmez

Fuente: Wikipedia







viernes, 10 de noviembre de 2017

El Primer Milagro





Según la historia de 1623 basada en testigos oculares, una familia
 de cirqueros que se dirigían a la ciudad de Guadalajara llegó a descansar
 a esta región, trayendo con ellos varios espectáculos, entre ellos, el de una
 niña que brincaba en un trapecio sobre una cama con dagas. En un acto,
 la niña no equilibró bien y cayó sobre la misma provocándole la muerte
 inmediata. Poco antes del entierro de la niña, una indígena llamada Ana Lucía,
 esposa de Pedro Andrés, que se encargaba de cuidar la pequeña capilla, al ver
 el dolor de los padres de la niña pidió llevar a una pequeña imagen que ella
 llamaba «La Cihualpilli» (que significa La Gran Señora), diciendo que era
 milagrosa, ya que en ocasiones la imagen cambiaba de lugar, de la sacristía
 al altar y en el transcurso de la noche cambiaba de lugar en repetidas
 ocasiones. Según las narraciones, la colocó en el pecho de la niña quien
 con este hecho volvió a la vida.






También se cuenta que el dueño en agradecimiento llevó consigo la imagen
 a Guadalajara para ser restaurada. Cuando quiso pagar el trabajo de reparación,
 los responsables de la misma habían desaparecido, por lo que se adjudicó
 la restauración a una intervención angélica.






Fotografía: Jesús Jiménez Gómez

Fuente: Wikipedia








martes, 8 de agosto de 2017

La Vela




Una vela, candela o bujía es una fuente de iluminación,
 consistente en una mecha que asciende por el interior 
de una barra de combustible sólido, como puede ser la cera,
 la grasa o la parafina (el más habitual en la actualidad).

Encender velas y lámparas ha sido considerado de tiempos
 muy antiguos como una prueba exterior de alegría y también,
 por medio de ellas se manifestaba el respeto hacia ciertas
 personas distinguidas. Así es que se llevaba delante de algunos
 magistrados romanos entre otras insignias de distinción en una mesa
 en la que había un libro y como dos candeleros con dos velas encendidas.

El uso de las candelas o los cirios en las ceremonias o cultos religiosas
 es de la más remota antigüedad. Sabemos que los paganos se servían
 de antorchas en sus sacrificios, sobre todo, en la celebración de los
 misterios de Ceres y que ponían cirios encendidos delante de
 las estatuas de sus dioses.






Unos creen que a imitación de esta ceremonia pagana fueron
 introducidos los cirios en la Iglesia. Otros sostienen que los
 primeros cristianos tomaron este uso de los judíos.
 Sin embargo, parece que el origen o introducción de las
 candelas no debe buscarse ni en unos ni en otros, sino en e
cristianismo mismo. Es bien sabido que no pudiendo reunirse los
 primeros fieles sino en lugares ocultos y subterráneos
 estarían obligados a valerse de antorchas y luces para la
 celebración de los misterios de su religión y cuando después
 pudieron edificar altares y templos tuvieron también necesidad
 de ellas porque estos estaban construidos de modo que apenas
 dejaban entrar la luz con el objeto de inspirar más respeto y
veneración por medio de la oscuridad. Este parece ser el origen
 más natural de la introducción de los cirios en la Iglesia. Y éstos,
 que en un principio fueron de necesidad, pasaron a ser con el tiempo
 un adorno y algunas veces, parte de ceremonias misteriosas y simbólicas.









Fotografía: Jesús Jiménez Gómez

Fuente: Wikipedia









jueves, 11 de mayo de 2017

Iglesia de Santo Domingo




El Templo de Santo Domingo fue edificado por la Orden
 de los Jesuitas entre los años de 1746 a 1749. Bendecido
 y consagrado el 24 de mayo de 1750, fue abandonado en
 1767 tras la expulsión de los Jesuitas, siendo ocupado
 (junto con el convento) en 1785 por la Orden de los Dominicos
 que lo convirtieron en el segundo más importante de la ciudad,
 después de la Catedral de Zacatecas.

Su fachada, sobria portada barroca, preside la Plaza Santo Domingo
 ubicada en el Centro Histórico de Zacatecas. Su rico
 interior conserva ocho retablos de madera estofada en lámina
 de oro y un principal dedicado a la Virgen de Guadalupe.






En su sacristía de forma octogonal, se pueden apreciar ocho
 lienzos del Siglo XVIII, obras del pintor y dorador Francisco Martinez,
 representando las escenas más dramáticas del Vía Crucis.
Cabe mencionar que el Templo de Santo Domingo es el único
 templo de la ciudad con este tipo de retablos coloniales.







Fotografía: Jesús Jiménez Gómez

Fuente: Trabel Mexico








jueves, 28 de enero de 2016

El Confesonario




Un confesonario o confesionario es un pequeño habitáculo
 aislado usado para el sacramento de la reconciliación en la Iglesia Católica.

 En él, el sacerdote escucha las confesiones de los cristianos
 que se acercan a la iglesia. Generalmente se construye de madera.

 Su primera aparición fue en el Concilio de Trento,
 convocado por el papa Pablo III y que transcurrió entre los años 1542 y 1562.

 Se le colocó una rejilla para evitar que el confesor y los penitentes
 intimaran demasiado. En el Concilio Vaticano II se renovó el mueble.












Fotografía:  Jesús Jiménez Gómez

Fuente: Wikipedia